
REFRANERO TORERO
De un toro, entre dos vallados, guárdete Dios o el diablo.
Refrán que advierte del peligro del toro, expresado esta vez en la fatalidad de la coincidencia simbólica entre dos situaciones.
El toro de cinco, el torero de veinticinco
Fue al escritor Jaime de Foxá a quien oí citar por primera vez este refrán. En él se define la edad que en otro tiempo se consideraba debían tener los contendientes de la lidia; el toro cinco años y el torero veinticinco. Se suponía que, a esa edad, ambos habían alcanzado su máximo grado de plenitud y sazón; el toro tiene su máximo sentido, vigor, pujanza y poderío, mientras que a los veinticinco años el torero posee la experiencia, los conocimientos de la lidia y la técnica suficientes y necesarias para enfrentarse al toro con suficientes armas. En la actualidad, y desde hace ya muchos años, el toro sale a la plaza con cuatro años cumplidos – como establece el reglamento- y os toreros alcanzan su madurez muy pronto al plantear el toro menores dificultades y sufrir, por tanto, menos percances.
El toro y el gallo, en el mes de mayo.
Como en otros refranes, éste se refiere al momento de mayor sazón, madurez o conveniencia de lidiar el toro.
2 de 6