
POESIA DE RAFAEL ALBERTI
CORRIDA
Alza el ruedo un zumbido
de asombro y maravilla,
girando en la cuadrilla
un cometa encendido.
Ciego se arranca el toro,
prendiendo en su candela
al caballo que vuelca
en espiral de oro.
El torero acompasa
con el capote al viento
el raudo movimiento
del toro fiel que pasa.
Clavan las banderillas
al son de los mantones
naranjas y limones
pólvora y campanillas.
El pase de muleta
es el arco glorioso
que al fin rinde el acoso
que la muerte sujeta.
Y cuando atravesada
siente el toro su vida,
piensa que la corrida
vale bien una espada.