
Por una morenita
corren un toro,
las garrochas de plata,
los clavos de oro.
Échale la capa a la vaca,
el mocito enamorado,
échale la capa a la vaca;
la vaca la capa le ha rasgado.
Cogióme a tu puerta el toro,
linda casada,
no dijiste, ¡Dios te valga!
El novillo de tu boda
a tu puerta me cogió;
de la vuelta que me dio
se rió la villa toda;
y tú, grave y burladora;
linda casada,
no dijiste ¡Dios te valga!
Échate, mozo,
que te mira el toro.
Ya que a la plaza del mundo
saliste, mancebo loco,
con la garrocha en las manos
y con la capa en las manos…